Y entonces dijiste: ¿No puedes hacer eso por mi?...
No, no puedo...
No si eso me lastima y me somete ante ti
No si eso significa renunciar a vivir
Porque te quiero en mi vida, pero renunciar a ella no puedo
Porque mi amor es grande, pero inmensos son mis sueños.
Y, ¿sabes qué?... yo no lo decidí.
Hermosa y tranquila noche
bajo la luna de abril
y entre la penumbra danza
una lágrima invocada
por tu recuerdo sutil,
tan ligero, tan perverso...
¿y por que no estas aquí?
Pero no, esta vez no.
No es que no te ame
es que no te puedo amar mas de lo que me amo a mi.
Hoy esa lágrima juega,
me manipula y me atormenta;
mañana se va a aburrir.
Hoy mi mente te retiene,
te cela y te encarcela;
mañana te dejara ir...
*************
Y aun no pasa nada
y escribo esto porque sí...
incoherente, vanidoso, insensible,
bello, infantil... predecible.
Mostrando entradas con la etiqueta ilusiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ilusiones. Mostrar todas las entradas
viernes, 1 de abril de 2011
lunes, 1 de marzo de 2010
ILUSIONES
Estoy muerta. El panorama es desolador, nunca había tenido tanto frio en mi vida.
Sucedió sin imaginarlo siquiera.
Hoy en la mañana me desperté temprano como de costumbre, y como de costumbre desayuné, y como de costumbre tomé el autobús que me transportaba a la escuela.
No se ¿cómo ocurrió?, solo se que el cansancio de hacer precipitadamente la tarea la noche anterior, me obligó a dormirme en el transporte.
Todo es tan obscuro y tan frío, es como si me hubieran arrancado los ojos, y alguien, un ángel misericordioso me llevara por el camino correcto; comienzo a subir escaleras.
De pronto me vienen muchas ideas a la cabeza, nunca pensé que muerta pudiera sentir el frío, creía más probable conservar el sentido de la vista que el del tacto. Entonces, ¿Los ángeles pueden hacer el amor?
El frío comienza a desaparecer, ahora siento calor, un calor cada vez más intenso, de pronto me doy cuenta, no estoy subiendo escaleras, las estoy bajando. Creo que el perder el sentido de la vista me hizo perder el de la orientación.
Ahora recuerdo, no soy la persona que pensé. No me gusta desayunar, ni pararme temprano, tampoco estudio y nunca tomo el autobús… en realidad nunca fui una buena persona.
Sucedió sin imaginarlo siquiera.
Hoy en la mañana me desperté temprano como de costumbre, y como de costumbre desayuné, y como de costumbre tomé el autobús que me transportaba a la escuela.
No se ¿cómo ocurrió?, solo se que el cansancio de hacer precipitadamente la tarea la noche anterior, me obligó a dormirme en el transporte.
Todo es tan obscuro y tan frío, es como si me hubieran arrancado los ojos, y alguien, un ángel misericordioso me llevara por el camino correcto; comienzo a subir escaleras.
De pronto me vienen muchas ideas a la cabeza, nunca pensé que muerta pudiera sentir el frío, creía más probable conservar el sentido de la vista que el del tacto. Entonces, ¿Los ángeles pueden hacer el amor?
El frío comienza a desaparecer, ahora siento calor, un calor cada vez más intenso, de pronto me doy cuenta, no estoy subiendo escaleras, las estoy bajando. Creo que el perder el sentido de la vista me hizo perder el de la orientación.
Ahora recuerdo, no soy la persona que pensé. No me gusta desayunar, ni pararme temprano, tampoco estudio y nunca tomo el autobús… en realidad nunca fui una buena persona.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)